La puerta del alma

Puerta del alma

En algunas tumbas del antiguo Egipto se conservan aún las llamadas «Puertas del Alma». Se basaban en la creencia de que, una vez muerta la persona, su alma abandona el cuerpo y más tarde regresa a buscarlo. Con las máscaras funerarias intentaban reproducir fielmente la imagen física del difunto para que el alma lo reconociese, y a fin de que esta esencia inmaterial pudiese entrar en la tumba, realizaban una puerta falsa en una de las paredes. 

Una puerta para que el alma regrese de otro mundo, un pequeño pasillo para que deambule, una persona que muere con la esperanza de recuperarla.

No puedo expresar con palabras lo que sentí contemplando la puerta de la fotografía, construida hace casi cuatro mil años, sumida desde entonces en una penumbra silenciosa y evocadora. Esta frontera dimensional me pareció lo más poético que he visto jamás.

Ojalá exista el alma (aunque yo no crea en ella), y ojalá existan puertas de esperanza por donde recuperar aquello que nos abandona dejándonos vacíos. Aunque para ello haya que morir y esperar que reconozcan nuestra máscara, esa que siempre nos cubrió también en vida.

Antonio

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